02. Manowarriors (4:46)
03. Born In A Grave (5:47)
04. Righteous Glory (6:10)
05. Touch The Sky (3:49)
06. Black List (6:58)
07. Expendable (3:10)
08. El Gringo (4:57)
09. Annihilation (4:00)
10. Hail Kill And Die (3:56)
"El gringo", que creí que iba a ser la peor canción, resultó ser la mejor, o casi.
Versión larga:
Comentar un nuevo disco de Manowar, como pasa con Iron Maiden, Metallica y otros, siempre es delicado, porque hay mucho fanático defensor y también mucho fanático detractor, y el problema no es lo que digan al leer la crítica, sino que se encasille al crítico en uno de los dos bandos. Así que empezaré contando mi vida.
Nací una noche de [...] y desde que escucho heavy metal, Manowar es uno de mis grupos preferidos. Considero que algunos de sus discos más antiguos son magnas obras casi incontestables dentro del género. Otros tienen algunos altibajos, pero eso pasa hasta en las mejores familias. El principio del fin se llama Louder than hell, un disco en el que la mitad de las canciones tienen una mínima melodía vocal, líneas de bajo y guitarra que se podrían interpretar golpeando un palo contra un tendal sin que se notara la diferencia y batería que sólo hace pun-chas-pun-chas; sólo se diferencian en el estribillo, que aparece repetido hasta la saciedad. Luego vino el Warriors of the world, que en parte corregía esos errores, aunque lo de la reiteración del estribillo quedaría para siempre jamás. En el 2007 se pasaron de sinfónicos con Gods of war, un álbum que, a pesar de todo, tenía algunas grandes ideas y ciertas canciones que me siguen gustando de veras, aunque sean las menos. Cinco años más tarde, deciden volver al camino de la simplicidad, simplificarla aún más, ponerle una portada que sorprende por su falta de originalidad incluso para lo que se espera en ellos y volver a sacar dos palabras aleatorias del bombo para que sirvan de título. (Que por cierto, habían sacado otras dos anteriormente, hammer y gods, y se trataría de un disco conceptual sobre dioses nórdicos, pero cambiaron de idea.) Tristemente, el contenido tiene exactamente el mismo problema que la portada, y esto ya es más grave.
Es curioso constatar cómo, al igual que hay grupos con buenas canciones pero originalidad cero, otros tengan una personalidad tan marcada que se pueden reconocer al instante pero no haya absolutamente nada más, y eso es lo que le pasa a Manowar hoy por hoy. Oyes los primeros acordes de cualquiera de estas diez canciones y al momento sabes que son ellos, no cabe la menor duda, pero no hay una sola de la que se pueda decir realmente que sea buena, y parece que incluso lo evitan a toda costa. Eric Adams, que tiene un vozarrón impresionante, se limita a ladrar. Los supuestos coros "épicos" son de risa. El tambor de la niña de cinco años del grupo que versiona a Rammstein (busca por ahí Children Medieval Band) es una percusión más rica que la de Donnie Hamzik, que no dudo que sepa tocar, pero no lo demuestra. El bajo de Joey DeMaio tiene un sonido distorsionado extrañísimo, parece la banda sonora de una máquina de videojuegos arcade de los años 80; se nota sobre todo cuando toma el protagonismo y hace una melodía (no sé si llamarlo solo). Y la guitarra... bueno, la guitarra al menos tiene algunas melodías. Eso en lo que respecta al apartado técnico. En cuanto a la composición, tenemos una colección de diez estribillos repetidos unas ocho veces cada uno, con algo de relleno entre las tres primeras repeticiones en cada caso. Tomemos como ejemplo la balada "Righteous glory", en principio bastante bonita y solemne. Dura seis minutos diez; pues bien, desde 3:50 hasta 6:10 se repite el estribillo exclusivamente, dos minutos y veinte segundos sin ABSOLUTAMENTE NADA MÁS. Eso es un 37,837% periódico puro, colega. Más de un tercio de la canción. No me apetece ponerme a calcularlas todas, pero puedes creerme: todas van en ese plan. Al menos esa es bonita, otras como "Touch the sky", "Born in a grave" o la adelantada como single "El gringo" -hecha para una película con el mismo título- son más o menos pegadizas... Te quedan en la cabeza y en directo pueden ser divertidas, o para poner de fiesta. Pero otras no tienen ni eso. "Black list" seguiría siendo un coñazo insufrible aunque durase la mitad de los siete minutos que dura. Y "Manowarriors"... Por todos los dioses antiguos y nuevos, "Manowarriors" es la peor canción que hicieron en treinta años, increíble que se pueda caer tan bajo. Es una parodia, es más, ¡una parodia chunga y sin... no sé... me quedo sin palabras! ¡Y lo más triste es que conserva intacta la personalidad Manowar!, llegando incluso a recordar a la época del Kings of metal, pero tan desangelada, tan desprovista de gancho, pasión o cualquier cosa... No tiene sentido, no tiene ningún sentido haber grabado eso.
Leí un comentario en el Youtube que me hizo gracia: "Hace años, Joey DeMaio podía ir a mear y sacarte una canción magistral. Ahora sólo mea DVDs e ideas recicladas". Qué queréis que os diga, me da mucha pena todo esto. Ni asco ni ira: pena. Incluso su EP Thunder in the sky, de hace tres años, daba alguna esperanza, pero al final, nanay. Fueron los más grandes y, a pesar de eventuales concesiones a la comercialidad, nunca perdieron su identidad. Lo único que perdieron fue todo lo demás.




