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sábado, 21 de mayo de 2011

Stribog - U okovima vječnosti (2010)


1. Ancestral Skies Of Gold 06:35
2. Morana 05:21
3. Rusalka 07:58
4. Follow The Silver Path 04:36
5. Pred Morem Olujnim 03:18
6. Remember With Pride 05:33
7. Okovi Vjecnosti 04:04

Total: 37:25

Croacia no es un país que destaque por su escena metalera, desde luego, pero de allí es precisamente de donde llega esta pequeña joyita llamada U okovima vječnosti. Stribog, aunque no deja de ser un grupo joven, lleva ya unos cuantos años funcionando: sacaron una maqueta bastante decente a nivel compositivo en 2007, al año siguiente sacaron un single de dos canciones, y después decidieron incorporar una voz femenina y sacar su primer disco completo, con un resultado notablemente mejor en todos los aspectos. Esa voz femenina, por cierto, cuya dueña se llama Ana Bačkonja, es realmente buena; la chavala es joven pero creo que no tardará en hacerse un nombre, con o sin grupo. En internete se pueden encontrar vídeos suyos cantando en solitario. Pena que ya haya abandonado Stribog, al igual que el otro cantante y el teclista.

Pero volvamos al disco. El estilo podría describirse como metal pagano sinfónico, a medio camino entre Alkonost y WelicoRuss, con la clásica dualidad de voces lírica femenina y bruta masculina, canciones complejas y trabajadas y, sobre todo, buenísimas melodías, bastante épicas en muchos casos y muy grandilocuentes en general. Personalmente destacaría "Ancestral skies of gold" y, sobre todo, "Follow the silver path". La pega del disco es que es cortísimo, treinta y siete minutos dura, que si les quitamos un interludio y el epílogo (que por bonitos que sean no son más que eso) nos quedamos con cinco canciones y media hora de música en total. Por lo visto, esto se debe a que tenían un presupuesto muy limitado pero no quisieron desaprovechar la oportunidad de grabar. En fin, ya se sabe que en este mundillo da igual que seas bueno o malo, que como no tengas pasta o suerte no tienes nada que hacer; espero que tengan suerte para, al menos, sacar más discos sin problemas. A ver qué tal les sale el segundo disco, que ya lo están preparando, y qué tal se portan los cantantes nuevos. Ojalá siga la línea de U okovima vječnosti.


Follow the silver path

domingo, 17 de abril de 2011

Kromlek - Finis terræ (2011)


1. Iron Age Prelude 01:45
2. Nekropolis' Fall 05:07
3. Angrlióð 05:09
4. The Cocoon 06:40
5. Mantikor 03:55
6. Manjushri aus mir 04:08
7. Moritvrvs Immortalis 05:14
8. Ad Rvbiconem 03:17
9. Bastion 04:26
10. Creation’s Crowning Glory 05:20
11. Metropolitan Roots 04:10
12. Egophaneia 02:45
13. Finis Terræ 15:46

Total: 01:07:42

Pues mira tú qué cosas, que cogí el disco este sin demasiadas ganas y sin sonarme el grupo de nada (a pesar de ser ya su tercer trabajo), y cuando terminé de escucharlo me pregunté por qué rayos no había conocido antes a estos alemanes. Finis terræ es un disco muy grande, me sorprendieron. Luego me enteré de que cambia bastante respecto a los anteriores, pero de eso hablaré después. Para que te hagas una idea aproximada, su música actual puede describirse a partir de Equilibrium, creo yo, porque tienen algunas melodías parecidas, la voz es del mismo estilo, etcétera; pero Kromlek presenta algunos toques más power en la mayoría de las canciones. Además también me llamó la atención el hecho de que no tienen reparo ninguno a la hora de meter teclados, no sólo por su abundancia (llegan a tener total protagonismo en muchos momentos) sino porquea ratos tienen influencias casi industriales, por ejemplo el inicio de "Manjushri aus mir". O sea que ya tenemos receta: coge una base de Equilibrium, échale un poco de Gamma Ray y otro poco de Rammstein... ¡typical Deutsche, oigan!

Por curiosidad estuve escuchando un poco por encima algunas canciones de los discos anteriores, que son dos, y pude comprobar que el primero es totalmente folklórico/acordeónico/tabernario, un poco al estilo de Trollfest y compañía, además de bastante corto; mientras que el segundo, sin abandonar ese sonido en algunas canciones, tiene otras un poco más elaboradas. Visto lo visto no creo que vaya a escuchar el primero nunca, la verdad; el segundo probablemente sí. En cualquier caso, Finis terræ está muy lejos de ese primero; ya no hay acordeonismo borrachuzo por ningún lado (por suerte, añado yo) y todo toma un cariz mucho más progresivo y esmerado, con muy diversas influencias perfectamente fusionadas y un resultado general sólido y compacto, así como difícil de describir.

Las letras están en varios idiomas: creo que alemán e inglés son los que predominan, pero también hay algo de árabe y no me extrañaría encontrar latín. En una canción usaron un sitar eléctrico, en otra tienen a dos pavos de Heidevolk haciendo coros... Desde el blastbeat de "Angrlióð" y las influencias melodeath de "Bastion" hasta la tranquila melodía que acompaña a una voz infantil, rota al final por otra robótica, en "Egophaneia", pasando por los momentos industriales como el principio de "Manjushri aus mir", los más power como "The cocoon" y los más sinfónicos y cuasi-nightwishianos de "Moritvrvs immortalis"... para llegar finalmente a los casi dieciséis minutos de la magnífica y progresiva "Finis terræ", todo el álbum rezuma calidad compositiva, aderezada con épicos coros bastante trabajados que a menudo se alternan entre sí, y también con una excelente labor a los teclados, que algunos quizá encuentren excesivo; puede que esto sea lo único que eche atrás a quienes no gusten tanto de electrónica en el metal. A mi gusto quedan genial. Y finalmente la producción es envidiable.

Vuelvo a lo que dije al principio: una sorpresa de disco, a ratos demasiado similar a Equilibrium pero en cualquier caso recomendado para todo el que le guste el metal sinfónico extremo con toques power. O lo que sea eso. Ellos se etiquetan como "urban pagan metal". Chámalle X.

domingo, 20 de marzo de 2011

Turisas - Stand up and fight (2011)


1. The March Of The Varangian Guard
2. Take The Day!
3. Hunting Pirates
4. βένετοι! - πράσινοι!
5. Stand Up And Fight
6. The Great Escape
7. Fear The Fear
8. End Of An Empire
9. The Bosphorus Freezes Over

Muchos recordaréis que el anterior disco de Turisas, The Varangian way, era una obra conceptual que narraba el viaje de los vikingos que atravesaron Europa hasta Constantinopla, donde formarían la llamada guardia varega, a finales del siglo IX. Pues bien, este Stand up and fight, su tercer álbum (con un título que supongo que a todos nos recuerda a Dio), viene a ser su continuación, aunque más que seguir una historia, en este caso se trata de canciones independientes basadas más o menos en esa época y esa zona.

En lo musical, la base es la de los Turisas de siempre, muy épico y melódico y todo eso, pero esta vez tiraron mucho más por el lado sinfónico, hasta el punto de que a menudo la orquestación tiene más protagonismo que las guitarras. Y, qué queréis que os diga, a mí me encanta. Me gusta muchísimo esa música grandilocuente, pomposa y radiante. Potenciaron lo que más me gustaba de los anteriores discos y redujeron lo que a mi ver quedaba mal. Por ejemplo, canciones como "Five hundred and one" o "Cursed be iron" me parecían bastante feochas, el monólogo lavacerebros del Battle metal sobraba totalmente y "Miklagard overture" sería una canción de 10 si no tuviera el estribillo cantado en gutural. No tengo nada contra las voces guturales, pero cuando no pegan, no pegan. Aquí no pasa eso; ahora los rugidos están en su lugar, los coros en el suyo, y todos los elementos crean una preciosista sinfonía épica, en la que intervinieron músicos de varias orquestas. Sin embargo, lo que parece desaparecido es el acordeón. El violín cambió; antes interpretaba melodías folklóricas y ahora aporta partes clásicas. Pero a la chavala del acordeón no se la encuentra fácilmente, o al menos yo no conseguí encontrarla en la mayor parte del disco.

Alguien en los internetes decía sarcásticamente que habían visto muchas películas de Disney. Estoy de acuerdo; hay momentos salpicados por todo el disco que sí suenan muy Disney, por ejemplo el principio y el final de "End of an empire". Un colega mencionaba la película de Ivanhoe de los años 50; también estoy de acuerdo, esas trompetas de "βένετοι! - πράσινοι!" son muy medievales, aunque a mí me recuerdan más a Los caballeros de la mesa cuadrada (¿acabo de pensar en Jaldaboath? ¡oh no!). El primer minuto de "The Bosphorous freezes over" parece sacado de un ballet clásico, y muchas de las partes más épicas traen a la cabeza la banda sonora de la primera Piratas del Caribe (grandísima banda sonora, por cierto).

Pero, obviamente, no todo son influencias cinematográficas y clásicas. Como dije al principio, el álbum suena principalmente a Turisas, y puede parecer una tontería pero no se puede decir lo mismo de todos los grupos; cualquiera que conozca los discos anteriores puede escuchar una canción nueva sin saber de quién es y decir al momento "coño, Turisas". Además, en la primera canción, "The march of the Varangian guard", se hicieron un pequeño autohomenaje: hacia la mitad se puede oír la melodía del estribillo de "To Holmgard and beyond", mientras una voz recita la letra. Y por último, una influencia presente a lo largo de todo el disco y que no se puede obviar es la del rock sinfónico de los ochenta: Alan Parsons Project, Pendragon, los discos menos folkis de Jethro Tull, incluso musicales como El fantasma de la ópera de A. L. Webber. Hablando de Jethro Tull, como bonus track viene una versión de "Broadsword" que realmente no aporta gran cosa, y otra del "Supernaut" de Black Sabbath, que esa sí está guay y aporta mucho: la convirtieron en todo un cántico tabernario, sustituyendo el psicodélico punteo de guitarra de la original por un coro de borrachos, muy genuino.

Resumiendo, una obra hipermelódica, hiperépica e hipersinfónica que muchos criticarán, de hecho creo que me pasará como con el Rekreatur de Equilibrium, que fui el único o casi el único al que le gustó más que los anteriores, pero creo que acabará en mi Top 15 de este año.


End of an empire

sábado, 22 de mayo de 2010

Kivimetsän Druidi - Betrayal Justice Revenge (2010)


Creedme: mejoraron. Y bastante. Tras un debut con buenas ideas pero algunas de ellas mal llevadas a cabo, para su segundo disco se quedaron con lo mejor y pulieron sus defectos notablemente. Sin duda se debe a una madurez musical que no tenían antes; en el primer disco, la mitad de las canciones eran viejas, algunas tenían dos o tres años, y hay que tener en cuenta también que los compositores, los hermanos Antti y Joni Koskinen, son jovenzuelos y por entonces tenían alrededor de diecisiete años, edad a la cual no se suelen hacer obras maestras (salvo que te llames Ihsahn). Querían ser a la vez los más melódicos del mundo y los más agresivos del mundo, y eso no puede ser. En cualquier caso, Betrayal Justice Revenge está compuesto íntegramente por canciones nuevas, y donde antes había cachos que parecían pegados con cola, frases cortas encajonadas donde no cabían y blastbeats hasta en la sopa, ahora encontramos más desarrollo, repeticiones y progresión.

Tampoco es que hayan dado un giro de 180º; el conjunto del disco tiene un estilo coherente con el pasado del grupo, y a grandes rasgos sigue recordando a su material anterior. Simplemente evolucionaron, en la misma dirección, pero evolucionaron. Y las letras, escritas esta vez en su mayoría por la cantante Leeni-Maria Hovila, también son mejores, pero es que las del primero eran infantilonas de todo… Diría que las canciones que más se asemejan al Kivimetsän Druidi de siempre son “Seawitch and the sorcerer”, la primera que adelantaron en su myspace, y “The visitor”. Sin embargo, la que abre el disco, “Aesis lilim”, tiene un ritmo no demasiado rápido y una melodía muy lograda. Quizá esta y la última sean las que más me gustan del disco y del grupo en general. Esa última se llama “Desolation: white wolf”, título que siempre me hace pensar en Invernalia y los Stark (apunte friki para el que lo entienda o le apetezca buscarlo, jiji). Ambas son melódicas, más bien pausadas y, en mi opinión, muy bonitas, bien hechas y orquestadas. Y bastante épicas, sobre todo “Desolation”. Al parecer van a hacer un vídeo con ella.

Hay dos canciones que son especialmente diferentes al resto. Una de ellas es “Tuoppein’nostelulaulu”, canción fiestera donde las haya, muy animada y con abundantes coros; se la dedicaron a Korpiklaani, lo cual no me extraña, no ya sólo por el tono alegre de la canción, sino porque es el grupo que los dio a conocer en Europa, llevándolos de teloneros en varias giras sucesivas. La otra, “Of betrayal”, es todo lo contrario: oscura y agresiva, sin rastro de la voz lírica de Leeni-Maria, black metal ahí a to trapo. Por último, me gustaría mencionar también “Manalan vartija”, la única cantada sólo en finlandés y escrita totalmente por el batería Atte (hace tres años que conozco al hombre y aún no puedo evitar pensar “atentamente”); tiene compases irregulares, orquestación y unos sonidos de xilófono o algo así, todo lo cual contribuye a darle un aire místico y de algún modo bucólico al tema. Parece ser que el tal Atte es bastante aficionado a las orquestaciones. La de “Desolation” también la hizo él.

Resumiendo, “Betrayal Justice Revenge” resultó ser una agradable sorpresa y, si bien no es perfecto, sí creo que si siguen evolucionando a este ritmo pueden llegar bastante arriba. A ver qué hacen para el próximo. Y que contraten a un portadista mejor, por amor de dios.


viernes, 16 de octubre de 2009

Ecthirion - Apocalyptic Visions (2009)


1. Dawn of the Great Apocalypse 02:56
2. Warmageddon 05:28
3. Immortality 05:06
4. Anthem for the Brave 07:00
5. Veritas Vos Liberabit 04:04

Total playing time 24:34

Majestuosidad. Ese es el término que mejor define la música de estos británicos, a juzgar por este EP, que es hoy por hoy la única grabación que editaron. Valga como descripción un poco más detallada la que ellos mismos dan: "Esperamos que sea algo único y que invite a pensar. Intentamos salirnos de lo establecido y no usar clichés. Nuestra música combina elementos de todos los estilos de metal incluyendo los extremos, así como música barroca, música de películas, folk, música occidental y música española. La mayoría de estos estilos pueden oírse en el EP." Y es la verdad; son cinco temas, la duración total no llega a los 25 minutos, pero llevan dentro tantas influencias como otros grupos en toda su discografía. Como son poquitas, podemos permitirnos ir canción por canción:

"Dawn of the great apocalypse" es un tema exclusivamente orquestal, que perfectamente podría acompañar a los créditos de apertura de una película como El señor de los anillos. "Warmageddon" suena como si fuera una lucha entre el bien y el mal, estando el bien representado por una melodía luminosa y un coro en latín, y el mal, por un riff algo más agresivo y dos voces guturales. La parte del final me trae a la mente algunas melodías de los rusos WelicoRuss. "Immortality" viene a tener una dualidad parecida, y contiene un interludio acústico flamenco que no deja de resultar llamativo. "Anthem for the brave", mi favorita de este EP, describe un viaje, y la música no podría ser más apropiada: tiene un bombo en cabalgada constante, pero el ritmo es más bien un medio tiempo (un cuaternario), y su melodía es a la vez melancólica y triunfal. Por último, "Veritas vos liberavit" es un tema interpretado por un conjunto de cuerdas, al estilo de los antiguos compositores de música clásica. No me atrevo a decir nombres ni corrientes porque puedo meter mucho la pata.

Supongo que lo primero que le viene a uno a la mente es compararlo con Rhapsody: orquestación desbordante, producción exagerada, grandes influencias clásicas y, por supuesto, grandilocuencia a carretadas (barroco, altisonante y grandilocuente... ¡como el NO-DO! juasjuas); aunque, más allá del estilo, tampoco se parecen tanto. Principalmente porque Ecthirion tiene todo tipo de voces, incluyendo guturales, y porque en general tiene un tono más oscurillo y menos power que el de los espaguetis. En conjunto, la música de Ecthirion es como una banda sonora, y las canciones cuentan historias que puedes comprender solamente escuchando la música. Las letras son sencillas, así que si además entiendes un poco de inglés, no te hará falta ni leerlas. Aunque, sinceramente, algunas de las melodías no me gustan demasiado. Están trabajadas y bien interpretadas, pero personalmente, pueeeees no me gustan mucho. Salvo "Anthem for the brave", esa me encanta. Otra cosa que se debe decir es que ni el primer ni el último tema tienen una sola guitarra o elemento metálico, y que en las tres del medio, las guitarras tampoco es que tengan mucho protagonismo; no lo considero en absoluto un defecto, pero bueno, siendo este un blog dedicado mayormente al metal y estando esta crítica dirigida a metaleros, me parece conveniente aclararlo. Tampoco está de más comentar que no tienen cantante fijo ni, al parecer, muchas ganas de encontrarlo; Gabriel Neale, la cabeza pensante, dice que prefiere usar un vocalista específico para el tipo de voz que necesite en cada momento. Ese detalle y la abundante orquestación me llevan a suponer que no tienen demasiado interés en tocar en directo.

En fin. "Apocalyptic visions" es un debut prometedor, veremos qué tal está el disco que piensan sacar a finales del año que viene. Por cierto, si alguien se pregunta qué significa Ecthirion, la respuesta es que no significa nada; antes se llamaban Axiom, pero parece ser que hay cientos de grupos con ese nombre, así que se inventaron el suyo propio.

http://www.myspace.com/ecthirion

domingo, 20 de septiembre de 2009

Crimfall - As the path unfolds... (2009)


1. Neothera Awakening 02:55
2. The Crown of Treason 05:01
3. Wildfire Season 05:24
4. Where Waning Winds Lead 04:27
5. Sun Orphaned 02:04
6. Ascension Pyre 04:06
7. Shadow Hearth 04:55
8. Non Serviam 05:01
9. Aubade 03:41
10. Hundred Shores Distant 05:58
11. Novembré 03:15

Total playing time 46:47

Formación:
Jakke Viitala - Guitarra y orquestación
Mikko Häkkinen - Voz
Helena Haaparanta - Más voz

Músicos de sesión:
Henri "Trollhorn" Sorvali - Bajo
Janne Jukarainen - Perusión
Maija Arvaja - Violín
Esa Korja - Violoncello
Terri Kunnaskari - Acordeón

Cuando Crimfall empezó a grabar este disco, sólo tenía tres miembros oficiales: un guitarrista, un rugidor y una gritona. No sé si para hacer la maqueta del 2008 se apañaron ellos solitos, pero para este debut necesitaron unos cuantos músicos de sesión, igual que para los conciertos que están dando. Lo ponen por ahí bajo la etiqueta de "folk metal", pero yo estoy convencido de que eso lo dice la discográfica solamente para llamar la atención. No sabemos muy bien cómo clasificar esto, pues vamos a poner lo que vende actualmente. En cualquier caso, como cebo supongo que funciona, y si picas... pues mejor para ti. De los tres, Mikko Häkkinen (el gruñón) me parece simplemente correcto, pero Jakke Viitala, que es el que se guisa y se come todo salvo las letras, me parece un compositor con un grandísimo talento, y Helena Haaparanta, a la que quizá algunos conozcáis de Tacere, tiene un vozarrón impresionante, sin tener tono de ópera posee mucha fuerza.

Lo que estos tres finlandeses ofrecen es música en general bastante épica y efectista, que mezcla elementos sobre todo (pongámosle 50%) del power sinfónico, pero también del black y afines melódicos y, sí, un poco de folk, aunque en aqueste su debut te encuentras de todo, hasta melodías orientales. Leí en los internetes una reseña donde decía que eran poco originales, porque se notan mucho sus influencias; pues bien, no me entra en la cabeza cómo se puede decir eso de un grupo como este. Es verdad que en ciertos momentos sus influencias son evidentes. Oyes esa parte de violín de la primera canción y dices "¡anda! Turisas", oyes determinados estribillos y dices "¡anda! Nightwish", la dualidad gruñido masculino/voz limpia femenina se explotó muchísimo en el gótico, los instrumentos no metálicos que usan ya los usaron otros grupos antes. Eso es verdad, pero ¿quién se esperaría encontrar todo eso en un solo disco de tres cuartos de hora? Y no es ningún pastiche chapucero, sino que posee perfecta homogeneidad, en cuanto a que todas las canciones encajan unas junto a otras en el mismo álbum, y al mismo tiempo son lo bastante distintas como para no sonar monótono en ningún momento. Aunque no inventan un género nuevo (cosa harto difícil, muy pocos lo hicieron), cogen elementos muy dispares y los mezclan con sentido, hasta el punto de que no es fácil etiquetarlos. ¿Folk? ¿Sinfónico? ¿Power? ¿Black melódico? Pues ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario... A quién le importan las etiquetas.

Pero ya está bien de hablar de tonterías, volvamos a lo que interesa. As the path unfolds empieza con una intro de casi tres minutos de aires peliculeros, para dar paso a los épicos acordes iniciales de la primera canción propiamente dicha, "The crown of treason", en la que enseguida aparece el diálogo Mikko-Helena que inundará casi todo el disco. "Wildfire season", reciclada de la maqueta y regrabada, empieza y termina con unos cantos chamánicos en plan heya-heya, aunque por el medio predomina el aire épico y sinfónico de la anterior, así como en la siguiente, "Where waning winds lead", también cogida de la maqueta y con un estremecedor berrido de Helena al final. El primer cambio significativo llega con el interludio "Sun orphaned" y el tema siguiente, "Ascension pyre", ambos con un inequívoco toque oriental, parecen sacados de una película de Aladín satánico o algo.
"Shadow hearth", por su parte, está altamente influida por Nightwish, casi te esperas oír a Tarja Turunen por ahí. Mientras que "Non serviam" viene a ser del estilo de las primeras, "Aubade" (alborada en castellano), la última de las recicladas, es una balada de aire triste y está hecha, según Jakke, en parte para lucimiento de Helena, y en parte "para que las canciones rápidas y agresivas suenen más rápidas y más agresivas". Con ese piano y esa voz lloriquera, a mí me suena a... ¿Evanescence? No me peguéis, es la verdad. En esa no sale Mikko. Por último, "Hundred shores distant" vuelve a tener al grupo al completo tocando, pero a diferencia de las primeras, es tranquila y melancólica, y su final sería un broche para el disco bastante mejor que el que supone "Novembré", una vacía y monótona melodía acústica que dura tres minutos y pico y no aporta nada.

Ese es el único defecto que le veo al debut de estos fineses: eventualmente te encuentras con un interludio o una intro que lo único que consiguen, al menos desde mi punto de vista, es ralentizar el disco y romper su continuidad. Además del feo epílogo, hay otro de esos al final de "The crown of treason", por el medio de "Where waning winds lead", y "Sun orphaned" es demasiado largo para mi gusto. Supongo que lo que Jakke pretendía con eso es darle al disco más aspecto de banda sonora. Si es así, sin duda lo consiguió, pero a costa de la continuidad.

En fin. Quitando ese detalle, el primer disco de Crimfall contiene ocho canciones como ocho soles, y me da motivos para pensar que van a dar mucho que hablar en el futuro. En cualquier caso, conmigo ya se ganaron un fan, y pienso seguir sus movimientos futuros. Seica el año que viene pretenden sacar la continuación, así que estaremos atentos...

martes, 25 de agosto de 2009

Ensiferum - From afar (2009)

01. By The Dividing Stream
02. From Afar
03. Twilight Tavern
04. Heathen Throne
05. Elusive Reaches
06. Stone Cold Metal
07. Smoking Ruins
08. Tumman Virran Taa
09. The Longest Journey (Heathen Throne Part II)
+ 10. Vandraren*

* Versión de Nordman; aparece sólo en la edición limitada.

Pues esto sí que no me lo esperaba, chico. Hace pocos meses se supo que Ensiferum estaba trabajando en un disco que saldría en septiembre, el cuarto larga duración de su carrera; po fueno, po fale. Estaremos al tanto. Viendo los antecedentes que tienen, seguro que hacen un buen trabajo. Hace unos días tuve ocasión de escuchar la promo, y la sorpresa que me llevé fue importante...

Empieza con una intro, por llamar de alguna manera a ese instrumental de casi cuatro minutos que abre el disco. Bien, esto suena a Ensiferum. Entonces empieza "From afar"... y se me quedan los ojos como platos.

¿¿ORQUESTACIÓN??

Ostras. Pues orquestación. Y no poca. De hecho, los primeros cuarenta segundos son de orquesta con acompañamiento metalero, más que al revés. Luego ya empieza a sonar la voz de Petri Lindroos, y ya se puede reconocer completamente como una canción de Ensiferum, aunque la orquestación sigue estando ahí detrás todo el tiempo. Tras el shock que supone este primer tema, viene "Twilight tavern", también orquestada (como todo el disco) pero de manera más discreta en este caso. Encajaría en alguno de los discos anteriores, si no fuera por ese interludio con coros operísticos que aparece en el medio. Muy buena canción, y grandioso ese final in crescendo y súbitamente interrumpido.

A continuación tenemos el trono pagano, "Heathen throne", de nada menos que once minutos y piquillo de duración, con partes más orquestales y partes más cañeras bien encajadas y sin restarle continuidad en ningún momento. En realidad no es raro encontrar una canción larga de los Espadachines, "Lai lai hei" dura siete minutos y "Victory songs" dura algo más de diez, pero lo que no es tan habitual es que sea la tercera del disco. Y echando un vistazo a la lista de temas, encontramos que el último, de casi trece minutos, es la continuación de éste.
"Elusive reaches", la más corta, es otro trallazo con el sonido clásico de la banda. Podría decirse lo mismo de "Stone cold metal", con su pegadizo estribillo, si no fuera por ese cambio que pega en el minuto 3:20 y que, de nuevo, me hizo poner los ojos como platos. Es que parece que se la haya compuesto Ennio Morricone. ¿Alguien me quiere decir a qué narices viene una música de película de vaqueros en mitad de una canción de Ensiferum? Pues dura casi toda la segunda mitad de la canción. Hasta tiene un trozo de banjo en el último minuto. Debe de ser lo único que no me convence de todo el disco; no es que el susodicho trozo esté mal, incluso me gusta, pero aquí no le pega nada de nada. Tengo curiosidad por leer la letra, a ver si habla de vaqueros. No dejaría de ser llamativo en un grupo que generalmente habla sobre vikingos. Y si habla de algo que no sean vaqueros, probablemente le pegará menos aún.

"Smoking ruins" sigue más bien el estilo de algunos temas del Victory songs: es instrumental en su mayor parte, y en las partes vocales existe un claro predominio de los coros sobre los gruñidos. Es más bien tranquilita, pero bastante épica, y una de las más folklóricas. Le sigue el coro a capella de "Tumman virran taa", que introduce la última y más larga pieza del álbum, que como comenté antes es continuación de la cuarta: "The longest journey (Heathen throne part II)", y tiene algunas partes bastante parecidas. También es bastante orquestal, y sobre todo suena a banda sonora de una película de ambientación medieval, es muy épica en ese sentido, con sus coros y su orquesta toda grandilocuente y unas melodías que hacen pensar en caballos corriendo y espadas en el aire. Aunque personalmente le habría quitado un buen trozo al final, puesto que los últimos cuatro minutos repiten una simplona melodía acompañada con tambores, a medio camino entre marcha militar y la marcha fúnebre del "Achilles" de Manowar. Finalmente, la edición limitada incluirá una versión de Nordman que todavía no tuve ocasión de oír.


En conjunto, creo que hicieron bien en mezclar las canciones más melódicas y las más cañeras y no hacer parte orquestal y "parte ensiferum", pero siempre con sentido, ya que así se gana en continuidad. ¿Las pegas? El "momento western", no por malo sino por sobrante en un disco como este (pero acabaré cambiando de parecer, ya verás), y el final de la última canción, demasiado largo para mi gusto, creo que con un minuto bastaba. De hecho hasta creo que a este álbum le quedaría mejor un final más altisonante, chán chon chán chon chán triroruioruirouiroooo CHÁN. Cuestión de gustos, supongo. ¿Las virtudes? Todo lo demás. Brillantes melodías, magnífico papel de la orquesta (o de un sintetizador muy fardón, aún no lo sé), fuertes dosis de épica y grandilocuencia y, alrededor de todo eso, mucho metal. Y el maravilloso canon coral de "Twilight tavern", mi canción favorita del disco y para mí una de las mejores de la historia del grupo. Eso sí, como sigan avanzando por este camino van a tener que cambiarse el nombre a Rhapsoferum... lo único que espero es que no lleven cosas grabadas a la hora de tocar en directo, porque es una solución horrible a un problema que sin duda se les va a plantear.

Una última cosita que se me ocurrió al escribir esta reseña: ¿todo este asunto de la orquestación tendrá algo que ver con el infinitamente retrasado y aún lejano Time de Wintersun? Quién sabe... la polémica está servida, señoressssss...

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*Nota añadida a 21 de septiembre: Al principio me chocó, luego cuando escribí esta reseña ya tenía mis dudas... al final el momentillo western me acabó entrando, es más, rompe la monotonía que quizá tendría el disco de otro modo, y sin duda queda original. Lo que sigue sin gustarme es el final ese estirado.