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miércoles, 23 de abril de 2014

Negura Bunget + Mileth + Grimegod. 23 de abril de 2014. La Fábrica de Chocolate (Vigo)

Aunque el panorama conciertil de Vigo en cuanto a grupos extranjeros está muertísimo desde hace un par de años, hace unos días tuvimos la oportunidad de ver a los maestros rumanos Negură Bunget en la ciudad, cuatro años después de la vez anterior, lo cual, vistas las circunstancias, no está nada mal. Aquel concierto de febrero de 2010 aún está en mi Top 10, fue una maravilla de principio a fin; el año pasado los vi en un festival y no me gustó ni la décima parte; así que esta vez fui a La Fábrica de Chocolate con un poco de escepticismo y otro poco de esperanza.

¡Peeeeeeero empecemos por el principio! Los Negură se traían unos teloneros consigo: Grimegod, grupo con el que comparten varios miembros, así que casi era una gira de tíos que tocan canciones de sus dos grupos. El estilo de Grimegod es un death melódico que, si me lo pusieran a ciegas, apostaría a que es finlandés, porque suena al país de los mil lagos por todas las esquinas, con influencias muy claras del estilo de Amorphis, Swallow The Sun y toda esa gente. Death metal melódico, con poca brutalidad y bastante melancolía pero sin ser necesariamente lento. La música me sorprendió gratamente, porque no tenía ni idea de quiénes eran hasta un par de días antes, y el concierto, que duró solamente media hora, estuvo bien, se oyó bien y eso; sólo se echaba de menos un poco de movimiento sobre el escenario, porque fueron un poco sosetes en ese sentido.

Entre Rumanía y Rumanía, Galicia: los siguientes fueron Mileth, que, ¡por las barbas de Breogán!, cada vez que los veo me gustan más. No sólo tuvieron mejor sonido que las anteriores veces que los vi, sino que además las canciones tienen detalles nuevos que nunca había oído y que no aparecen en las maquetas que grabaron. Su estilo, dentro del amplio abanico del folk metal, viene a ser death melódico, diría yo, con cierta similitud con SuidakrA, por ejemplo, tirando más bien por lo épico y, por suerte, sin tonterías cerveceras. Sólo que ellos tienen una voz limpia femenina con bastante protagonismo en todas las canciones junto a la gutural, montones de instrumentos (son seis o siete miembros, ya perdí la cuenta) incluyendo violín, pandereta, zanfoña, palo de lluvia y esas cosas raras y, lo que es más importante, un enorme factor de folk gallego: desde el «cantar de cego» de la intro (escuchadlo, está en el Youtube), pasando por los ritmos de pandereta tan característicos y las cantadeiras diciendo ai lalelo ai lalá, hasta, por supuesto, la lengua en la que están escritas las letras. Tocaron cinco o seis canciones, 45 minutos, que distribuyeron colocando las más nuevas al principio y las más antiguas al final.

Finalmente, llegó la hora de Negură Bunget. ¿Lo harían tan guay como la primera vez o tan normalucho como la segunda? La verdad es que, aunque no llegaron al nivel de la primera, quedé muy contento. Me reconcilié con ellos, je je. Lo que sucede es que hubo muchísimos cambios en la formación; antes no sólo eran otra gente, sino que también eran más, lo cual daba más juego. Ahora sólo hay lo que hay, y creo que aprovecharon bien lo que tienen. De nuevo bastante paradetes, pero en este caso sí es a lo que se presta la música: de nuevo crearon un ambiente hipnótico, que no invita al headbanging ni a ninguna manera de bailoteo, pero engancha, envuelve, atrapa en su atmósfera folklórico-blackmetalera, hasta que acaba el concierto, sales del trance y empiezas a gritar el “We want more! We want more!”. He de decir que en una de las pocas canciones que conocía bien, Pămînt, las partes de flauta del principio fueron un tanto deficientes. La flauta de Pan no se le da demasiado bien al pobre hombre. Por suerte, los demás instrumentos de viento los tocó mejor, incluyendo una trompeta, que cuando la vi pensé “oh no horror por qué” pero luego resultó quedar bastante guay y nada estridente. Tocaron alguna que otra canción nueva de su futuro disco, y el bis fue el primer tema de su primer álbum: Blăznit.

En resumen, buena noche, buenos conciertos y muy buena música. A ver cuánto tenemos que esperar ahora para la próxima.

Publicada originalmente en The Breathless Sleep el 23 de abril del 2014 (...bueno, probablemente la fecha esté falseada), archivada en Furia Asgardiana el 1 de mayo de 2019.

martes, 26 de junio de 2012

Mileth en directo, Vigo, 22·VI·2012


Fotos de Carlos.

Técnicamente es su tercera actuación en directo, pero si tenemos en cuenta que la primera tuvo lugar en los estudios donde ensayan, sitos en mitad del monte, el bajista no pudo asistir y el sonido fue un desastre, y que la segunda fue más ensayo que otra cosa y no tuvo público, podemos decir que el del Castro del viernes pasado fue el primer concierto de verdad de Mileth. Hubo un par de problemas técnicos (un micro y una guitarra rebeldes), pero por lo demás les salió genial, aunque algunos de sus miembros se empeñen en decir lo contrario. Qué pesados son los músicos, todos los que conozco hacen igual, jajaja... ¡nunca quedan contentos!

La intro, que al parecer habían preparado esa misma tarde, me recordó a Negură Bunget por lo místico y lo folklórico: un teclado ambiental, la grave voz de Marcos cantando algo que parecía un conjuro y, entre verso y verso, Dana y Elías haciendo ruido con una cosa distinta cada vez: una pandereta, una cosa de rascar, unos cascabeles, un palo de lluvia que mola un montón, un coso de madera que se da golpes a sí mismo... No sé cómo se llaman la mayoría de esos cacharros (creo que es obvio) pero quedó una intro muy efectista que no me esperaba. Luego, la primera canción fue "Frío inferno", una de las primeras que hicieron, la de melodía más pegadiza y, personalmente, la que menos me gusta. Está muy trabajada y todo eso, porque Diego y Marcos son incapaces de hacer una canción simple, pero no sé qué tiene o le falta que no me acaba de gustar del todo. La segunda, "Cuarta pregaria na lúa morta", tiene partes bastante épicas y una melodía de violín preciosa; aquí fue cuando se le murió el micro a Dana, durante un rato no se oía su voz en absoluto, y el tema quedó un poco deslucido.

Luego vino una de mis favoritas, "E na novena onda caeron os deuses". Empieza con un riff con ciertas reminiscencias a Ensiferum, para pronto llegar a los duetos de Dana y Marcos. Hay que decir que la voz de él estuvo demasiado alta para mi gusto durante todo el concierto, y eso quedó un tanto feo, especialmente cuando rugía. Esta canción tiene una "ruptura" hacia la mitad en la que se ponen a cantar en plan cantadeiras folklóricas, ai lalalalai lalalalai, junto con una pandereta y... la vez anterior Juanjo soltó las baquetas para rascar unas vieiras, pero esta vez creo que no lo hizo. La siguiente fue "Petros axioma terrae", un tema de aires orientales en algunas partes (¿Orphaned Land?). Fue por la mitad de esta cuando a Marcos se le rompió una cuerda de la guitarra, guitarra que tiró al suelo, y siguió cantando mientras Dana corría rauda como una exhalación a coger otra que tenían en una esquina preparada para tal eventualidad. No pararon ni un momento, así que durante unos instantes sólo hubo una guitarra sonando; por suerte, la canción es más bien larga –como casi todas, en realidad– y no quedó demasiado estropeada.

La siguiente fue "Ith", otra de mis favoritas, que transcurrió sin incidentes, y terminaron con "Esperta, letárxica e erma fraga". Hay quien se queja de que los títulos son muy largos, pero mira, más largos son los de Nile y los de Bal-Sagoth y son dos de los grupos más importantes y originales dentro cada uno de lo suyo. Mainstream el que lo niegue y death to false metal. Nah, es broma, pero me parecen bastante poéticos, y tampoco es para tanto lo de la longitud. A lo que vamos: el público se fue animando progresivamente, durante la primera mitad del concierto había un hueco de tres metros entre el escenario y la primera fila que desapareció hacia la mitad del set, y en la última canción hubo un momento en que todo el mundo se puso a saltar y a gritar "hey, hey". Canción bastante chula también, ahora que la escucho de nuevo en la grabación que hice. Realmente, la única que no me convence es "Frío inferno", a pesar de ese dichoso riff que me quedó en la cabeza desde la primera vez que lo oí (o quizá por su culpa, a saber). La terminó Elías tocando un... djembé o como carallo se llame el tambor ese. Luego consideraron tocar otra más, pero como la tienen poco ensayada decidieron dejarla estar, así que ya se despidieron.

No entiendo de tecnicismos y por tanto no puedo comentar mucho, pero si bien la vez anterior hubo arritmias y momentos un tanto confusos, en esta ocasión creo que todos los instrumentos estuvieron bastante bien acompasados y tocados. Dana canta mejor y más grave de lo que recordaba. La voz limpia de Marcos queda bien pero los otros registros los hace un poco crudos de más para el estilo del grupo, o eso me parece a mí. No sé si será consecuencia del volumen tan alto que tenía. En el apartado visual, se nota que son novatos, pero con respecto a la vez anterior parece que Dana y Marcos van perdiendo la vergüenza, aunque a ella le hacía más falta que a él. Juanjo, por su parte, nunca la tuvo, de hecho el viernes estuvo bastante quieto para lo charlatán y bromista que suele ser. Para la última se puso unas gafas de titilantes lucecitas rojas. A Elías se le ve tranquilísimo y seguro de sí mismo con su violín, cogiendo cacharros variados de vez en cuando. A Cristian le tocó estar un poco escondido, pero más o menos se mueve, cosa que no se puede decir de Raquel y Diego, especialmente este último, que parece un cirujano, concentradísimo en su guitarra.

Fotaza

El concierto entero está grabado en vídeo, ahora tiene que pasar la "censura" del grupo y a ver si están de acuerdo en subirlo al Youtube, aunque sea excluyendo las dos canciones problemáticas. Realmente me parece digno de verse. Ya sé que el hecho de que sean mis amigos me quita credibilidad, contra eso no puedo hacer nada como no sea enemistarme con ellos... Pero vaya, con la cantidad de detalles y de instrumentos y de cosas que hacen, y teniendo en cuenta que las canciones están muy trabajadas y tienen muchas partes distintas (lo cual no quita que puedan ser un desorden mal hecho, eso que lo juzgue cada uno, pero al menos no se limitan a hacer un estribillo y repetirlo hasta el final), creo que vale la pena dedicar aunque sea un ratito a escucharlos. Si dan luz verde ya pondré los vídeos aquí, así como en diversos foros y demás, a ver si los encuentra un Napalm o un Spinefarm, je, je, je...

(Diego acaba de publicar una crónica vista desde dentro, por si te apetece leerla.)